Diagnóstico
Define qué significa “sin movimiento”
Algunas sociedades nunca operaron. Otras dejaron de emitir facturas, pero conservan una cuenta bancaria, activos, inventario o contratos. También existen empresas sin ventas que siguen pagando gastos o recibiendo documentos. Cada escenario produce un cierre distinto.
El diagnóstico debe buscar la fecha en que cesaron efectivamente las actividades y comprobar si después hubo operaciones. Una cartola bancaria, una factura de proveedor o la venta de un activo puede modificar esa fecha.
Revisa el historial tributario completo
El SII señala que incluso una empresa que inició actividades y nunca tuvo movimiento debe presentar el término de giro, salvo excepciones normativas. Antes se deben identificar Formularios 29 y 22, declaraciones juradas, anotaciones, giros, documentos autorizados y diferencias del Registro de Compras y Ventas.
También se debe determinar si corresponde un procedimiento general o simplificado. Estar sin movimiento no define por sí solo la vía; el régimen tributario y los antecedentes pendientes son determinantes.
Cierre tributario y disolución no son lo mismo
El término de giro cierra la relación tributaria respecto de la actividad. La disolución y liquidación extinguen la sociedad por la vía societaria aplicable. Ejecutar solo uno puede dejar una empresa cerrada ante un sistema y vigente ante otro.
Indicadores y señales a monitorear
Evidencias que deben revisarse
- Última factura o boleta emitida.
- Última compra, gasto o movimiento bancario.
- F29, F22 y declaraciones juradas pendientes.
- Activos fijos, inventario y cuentas por cobrar o pagar.
- PPM, remanentes, créditos y pérdidas tributarias.
- Deudas con SII, TGR, proveedores, trabajadores o socios.
- Folios y documentos tributarios disponibles.
- Estado de la sociedad en el Registro de Empresas o conservador.
Caso práctico
Caso de estudio
Una SpA dejó de vender hacía dos años y su dueño la consideraba inactiva. El diagnóstico encontró una máquina registrada, una cuenta por cobrar a un cliente relacionado y doce F29 sin presentar. La empresa no estaba lista para cerrar, aunque no tuviera ventas.
Se ordenaron los períodos, se definió el tratamiento del activo, se documentó la cuenta y se regularizaron las declaraciones. Solo después se preparó el balance de término. El tiempo invertido en el diagnóstico evitó que el trámite se basara en la premisa incorrecta de que “no había nada”.
Plan de acción
Secuencia recomendada
1. Fijar una fecha preliminar de cese con respaldo operacional.
2. Descargar la situación tributaria y el historial de declaraciones.
3. Conciliar activos, pasivos, bancos, impuestos y patrimonio.
4. Regularizar formularios y responder observaciones pendientes.
5. Preparar el balance final y determinar impuestos aplicables.
6. Presentar el término de giro y atender requerimientos.
7. Coordinar disolución, liquidación y cierre de cuentas cuando corresponda.
El contador lidera la revisión tributaria; los socios deciden sobre activos, deudas y extinción societaria; un abogado debe intervenir cuando la estructura o los acuerdos lo requieran.
Recomendaciones adicionales
No esperar a que el sistema resuelva solo
Las facultades del SII para presumir cese no borran automáticamente deudas, multas ni activos pendientes. La iniciativa del contribuyente permite controlar la fecha, preparar evidencia y cerrar de manera ordenada.
Cómo puede ayudar Mauria
Mauria Consultores puede elaborar el diagnóstico, identificar períodos, conciliar saldos y preparar la ruta de término de giro. Si existen materias societarias o legales, se deben coordinar con el profesional competente. Las decisiones sobre activos y pagos pertenecen a los socios o representantes.
Conclusión
Una empresa sin movimiento necesita un cierre basado en hechos, no en la ausencia de ventas. Revisar primero permite saber qué se debe corregir, cuánto costará y qué pasos dependen de terceros.
Si mantienes una empresa inactiva, solicita un diagnóstico antes de seguir acumulando períodos.
Mauricio Gómez Gaona
Socio Director Mauria Consultores